martes, 20 de marzo de 2012

Rosario: La sangre de nuestros pibes no será ngociada


DENUNCIAMOS AL DIPUTADO NACIONAL MARCOS CLERI (LA CÁMPORA-FPV) POR SUS INDIGNAS MANIOBRAS POLÍTICAS EN RELACIÓN AL ASESINATO DE NUESTROS COMPAÑEROS.

La desvergüenza tiene nombre, voz y voto.

Los compañeros/as, amigos/as y familiares de Jeremías “Jere” Trasante, Adrían “Patón” Rodriguez y Claudio “Mono” Suárez recibimos el año 2012 de la peor manera. En la madrugada del 1 de enero, mientras los pibes celebraban la llegada del nuevo año en Barrio Moreno, un grupo de sicarios ligados al negocio del narcotráfico masacraron cobardemente a nuestros compañeros al confundirlos con “soldaditos” de otra de las bandas en pugna en la disputa por el territorio.

Fruto de una tarea militante insistente, que implicó en una primera instancia revertir la interesada versión mediática que sindicaba el hecho como el producto de un “ajuste de cuentas”, y de la constante movilización popular después, logramos darle visibilidad pública al Triple Crimen y que cuatro de los autores materiales estén hoy tras las rejas.

Este proceso de denuncia y movilización incesantes, que generó una interpelación poco común en el conjunto social, devino asimismo en una menos habitual serie de audiencias con distintos sectores de la dirigencia política, en su mayoría encumbrados en las diferentes dependencias estatales.

En este marco, convencidos/as de que la lucha contra el flagelo del narcotráfico excede con creces a la tarea policial-investigativa (las más de las veces corrompida hasta el tuétano y funcional a los intereses delictivos) y debe predisponerse a miramientos integrales, es que apoyados en la experiencia de nuestro trabajo en el territorio nos propusimos planificar políticas sociales para estrechar así nuevas formas de relacionamiento entre los Movimientos Populares y el Estado. Transitamos una experiencia interesante en este sentido con el Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia de Santa Fe, con quienes venimos discutiendo distintos dispositivos de intervención apuntados a generar espacios de participación para la juventud, siempre entendiendo que el resguardo de la autonomía de nuestras Organizaciones respecto del Estado es el reaseguro de una vinculación que no reedite antiguos patrones de sumisión y permita desplegar nuestro trabajo sin limitaciones de ningún tipo.

En este mismo sentido, convocados a coordinar conjuntamente un trabajo en los territorios por la nueva gestión a cargo de la SEDRONAR, estamos programando distintas intervenciones en lo que atañe a la prevención de adicciones.

Lo anterior, que pareciera indicar un marco de avance interesante, tiene su contracara en las más espurias movidas políticas de Marcos Cleri, Diputado Nacional por la provincia de Santa Fe (La Cámpora/Frente Para la Victoria). Fue a él a quien se le encomendó instrumentar el acuerdo al que arribáramos con la Ministra de Seguridad de la Nación, Nilda Garré, y el Secretario de Justicia de la Nación, Julián Álvarez, a partir de una propuesta que sugerimos fundamentada en la valoración acerca de la necesidad apremiante de poder generar en los barrios departamentos jurídicos que hagan frente a las complejas realidades que se viven a diario. En esta reunión, de la cual participamos junto a los familiares de los pibes el miércoles 11 de enero, dichas autoridades se comprometieron a constituir un Centro de Acceso a la Justicia en Barrio Moreno, cuyo equipo de trabajo (un administrativo, una abogada, una trabajadora social y una psicóloga) estaría integrado por compañeros y compañeras del Movimiento, quienes conocemos de sobra la comunidad barrial y hace años le venimos cuerpeando espacios al entorno delictivo.

Hace algunos días, convocados por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación (dependencia bajo cuya órbita se desenvuelven los CAJ) para realizar las capacitaciones correspondientes, nos anoticiamos que “se desestimó” el contrato de nuestro compañero Pedro Salinas, vocero del Movimiento y referente de Barrio Moreno, quien entabló las relaciones políticas, entre otros, con Marcos Cleri. Al indagar sobre las razones de la abrupta “desestimación”, fue el propio Cleri quien balbuceando razones tan infantiles cuanto inentendibles dejó a las claras que se trataba de un “problema político”, de que no tenía mayor interés en que nuestro compañero trabajara allí.

Por si no bastara con desentenderse del acuerdo estipulado entre nuestro Movimiento, los familiares de los pibes y las autoridades arriba mencionadas, Marcos Cleri impartió instrucciones a quien oficiaría de coordinadora del CAJ (también militante de La Cámpora) para que le negocie a nuestra Organización algunos cupos de un programa de empleo para los jóvenes de Barrio Moreno, cupos que dependen del Ministerio de Trabajo de la Nación y que nosotros/as propusimos generar el convenio para que los amigos del Jere, Mono y Patón puedan estar realizando una suerte de pasantías en el CAJ.

Este escenario pinta de cuerpo entero la desvergüenza, indignidad y bajeza que se acumulan en la persona de Marcos Cleri, quien no está haciendo otra cosa que negociar la sangre de nuestros compañeros, amigos y hermanos en virtud de su provecho político. Atentos a esta situación, el pasado miércoles 7 de marzo nos comunicamos con Julián Álvarez, Secretario de Justicia de la Nación y militante de La Cámpora, con quien suscribimos el acuerdo hace meses atrás. Lo pusimos al tanto de lo ocurrido y le indicamos claramente que nuestra intención es que se respete el acuerdo y depongan la espuria actitud de negociar con la muerte de nuestros compañeros. Hoy aún no tenemos respuesta en relación a su promesa de destrabar la situación.

Si hay algo que nos indigna y nos subleva en toda esta situación, es el aprovechamiento político al cual fueron sometidos los familiares de nuestros compañeros, quienes en un rapto de coraje y venciéndole una partida al dolor, se predispusieron a llegarse hasta Buenos Aires para terminar encontrándose con que una manga de sinvergüenzas les vendan un montaje de acompañamiento y promesas huecas. En este marco, que es el marco de la desvergüenza y la perversión más aberrante de una política social que el barrio necesita desde hace tiempo, no vamos a permitir los atropellos de Marcos Cleri y La Cámpora. No vamos a dejar resquicio para que se siga manoseando a nuestros compañeros y sus familias.

Por su memoria, por nuestra dignidad, no permitiremos que los indignos que se maquillan de nuevas camadas militantes juveniles construyan un local partidario en lo que debería ser un centro estatal de fortalecimiento del acceso a la justicia.

Repudiamos esta maniobra nefasta de Marcos Cleri, que no hace más que atentar contra quienes humilde pero genuinamente seguimos poniéndole el cuerpo a las balas y las amenazas de las bandas delictivas vinculadas al negocio narco en los barrios más desprotegidos de nuestro país.


MONO, JERE y PATÓN

¡¡ PRESENTES !!


Fuente: Frente Popular Dario Santillan

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